CRÓNICAS DEL CUIDADOR: MIRANDO HACÍA ATRÁS PARTE 4

Seguimos con la vida de la yaya, ¡Parte 4!  Espero que estéis al día con las Parte 1, Parte 2 y Parte 3, ¡porque si no, os vais a liar un poco! Todo esto lo iba a escribir de una vez, pero decidí ir poco a poco para no saturarnos, sobre todo a mí misma. ¿Are you ready? ¡Vamos a ver qué nos depara este cuarto capítulo!

En la Parte 3, nos quedamos que llegamos a EE.UU. Fue todo un poco shock, no hablábamos inglés, mi padre estaba sin trabajo y teníamos pocos amigos aparte de mis abuelos paternos. Mi madre aún estaba de luto por la muerte de su padre. Era 1977 y ahí estábamos, los cuatro, listos para embarcar en esta nueva aventura que la vida nos ofrecía. Fue traumático para mí, pero imagino que para mi madre también, aunque nunca lo admitió. Siempre fue positiva y nos dio todo su apoyo a mi hermano y a mí.

El primer año vivimos con mis abuelos y nos adaptamos a las nuevas costumbres del país. Mi padre nos ponía a ver la televisión en inglés, horas y horas. Recuerdo ver Sesame Street, Mister Rogers’ Neighborhood, Tom & Jerry, The Jetsons, The Flintstones, Fantasy Island, The Love Boat, Charlie’s Angels, Happy Day´s, Laverne & Shirley, Mork & Mindy, Three’s Company, Little House on the Prairie…(seguro que hay mas que no recuerdo pero estos eran los principales) . Mi hermano y yo fuimos a Summer School así que entre la tele y el cole al final del verano ya hablábamos inglés! Para mis padres, sobre todo para mi madre, fue un poco más complicado.

Mi madre no solo tuvo que aprender inglés, sino también adaptar su español al latino, ya que se dió cuenta las muchas diferencias entre el español de España y el cubano (latino en general). Una anécdota graciosa en este sentido que nos recordaba mucho mi madre fue la de un día que estábamos paseando por las calles de New Jersey con mi abuela paterna. Mi hermano y yo nos paramos en frente de una pastelería y empezamos a decir «Mamá, Mamá quiero un bollo» (algo normal que diría cualquier niño de esa edad aquí es España) … Problema…la palabra bollo en Cubano significa el xixi (ya sabéis la parte intima de la mujer) jajajajajaja. Mi abuela horrorizada le dijo a mi madre que nos callará, mi hermano y yo no lo entendíamos y lo seguíamos gritando. Mi abuela que era una mujer muy muy conservadora y púdica por poco le da algo jajajajaja.

Mi hermano y yo 
durante la tormenta
 en New Jersey

Contaros también que ese año no se si fue 1977 o el 78 hubo una de las peores tormentas de nieve en New Jersey. Recuerdo levantarnos un día y estaba todo cubierto de nieve, no se veían ni los coches, mi hermano y yo nos encantaba salir a jugar en la nieve pero también recuerdo cuando teníamos que ir andando al cole el puto frio que hacia. Mi madre nos ponía como mil capas (tipo como una escena de la película A Christmas Story).

Hay muchas más anécdotas como esa que mi madre me contaba de lo que le había pasado durante esos primeros años. Otra vez me contó que escribió una carta a su madre y tenía que ir a correos a comprar un sello. Cuenta que estuvo casi un día entero ensayando cómo decir «Necesito un sello para enviar una carta a España». Dice que estuvo frente al espejo horas y horas repitiendo «I need a stamp to send letter to Spain». Llegó el momento en que estaba en la cola, recuerda estar sudando de los nervios (mi madre siempre ha sido muy nerviosa). Cuando finalmente llegó su turno, empezó a tartamudear «III need, me stammmmm». Dice que no le salían las palabras, lo intentaba una y otra vez y el hombre solo la miraba y la miraba. Al cabo de unos minutos, el hombre le dice «¿Que necesita un sello señora?» Hablaba español perfectamente. Es cuando se dio cuenta de que en ese entonces, la mitad de New Jersey era cubano.

Mi madre y sus looks
 con mi hermano y conmigo

Vivimos un año con mis abuelos y otro en un piso que recuerdo estaba encima de una tienda de muebles. Un buen día, la tienda empezó a quemarse y tuvimos que salir corriendo por las escaleras de emergencia que hay por fuera de los edificios (sí, como veis en las películas jajaja). En fin, al final del segundo año mi abuelo paterno enfermó y falleció. En ese entonces, un primo de mi padre que también había salido de Cuba le dijo a mi padre que nos fuéramos a Miami, ya que allí había más cubanos y el clima era más tropical.

Mi madre cuando se graduó
 de clases de inglés

Y así hicimos, una vez más, cogimos nuestras cosas y nos dirigimos a Miami. Allí, al menos, no hacía el frío invernal de New Jersey y realmente vivimos bien esos años. Lo único es que Miami no era como New Jersey en el sentido de que no se podía ir andando, en metro o en autobús a todas partes. En Miami necesitas un coche sí o sí. Mi madre tuvo que sacarse el carnet de conducir, lo cual le costó bastante. Iba muy nerviosa y recuerdo que mi padre le compró un coche super grande, era verde y lo llamábamos el hipopótamo (no sé por qué). Un buen día, estábamos en casa solos mi hermano y yo, acabábamos de llegar del colegio, y de repente tocan a la puerta. Era uno de nuestros amigos y nos dice: «Vuestra madre acaba de chocar contra la valla de seguridad de la urbanización». Salimos corriendo hacia abajo y efectivamente, mi madre, pobre, estaba allí super asustada y la valla estaba totalmente en el suelo. Había policía y todos los vecinos alrededor. Parece ser que se puso nerviosa y dio al acelerador en vez del freno… ¡Menos mal que no había nadie pasando por ahí en ese momento!

En Disney World,
 en una fiesta de cumpleaños
 y mi hermano y yo 
con el"hipopótamo" 

No todo fue malo, mi madre hizo muchas amigas, algunas españolas y otras de otros países latinos. Iban juntas a clases de inglés y lo pasaban muy bien. También consiguió un trabajo retocando negativos en un estudio de fotografía (la forma de retocar fotos antes de Photoshop) en Miami Beach. Creo que para ella fue una vida que jamás se hubiera imaginado y hizo cosas que jamás hubiera soñado. Creo que echaba mucho de menos a sus padres y la vida en España. En esos tiempos nuestra economía no era la mejor, por lo cual no podíamos volver a España todos los años. Pero sí que volvimos todo lo que pudimos para ver a mi abuela y mis tíos y primos. Un año incluso mi abuela vino de España y se quedó un tiempo con nosotros.

Mi madre con su madre
 y con mi padre

Puedo seguir y seguir, pero son muchas las historias y anécdotas que dejo para otro momento. Simplemente quería daros unas pinceladas de la vida de la yaya, que como veis ha sido muy interesante. Ojalá siguiera con su mente bien para que ella os pudiera contar desde su punto de vista todo lo vivido. Yo intento interpretar lo que puede haber sentido y recuerdo los momentos que para ella fueron divertidos, importantes o simplemente inolvidables. En la Parte 5 os contaré cómo llegó a volver a España y su vida hasta que le diagnosticaron la puñetera enfermedad.