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Nuria

Contenido exclusivo de Crónicas del cuidador

Bienvenido/a al contenido exclusivo de Crónicas del cuidador. Gracias por leer mi libro y por querer conocer un poco más de nuestra historia. En esta página encontrarás fotografías, vídeos, recuerdos y material adicional que complementan el libro y que he querido compartir contigo desde el corazón.

Aquí descubrirás imágenes inéditas, vídeos, recuerdos familiares y otros contenidos relacionados con Crónicas del cuidador, el libro donde cuento nuestra historia y todo lo que aprendí acompañando a mi madre hasta su fallecimiento en abril de 2025.

También encontrarás otros contenidos de esta etapa de mi vida, como los vídeos que publiqué en YouTube y TikTok, además de  «Este Virus es una Ruina» donde relato cómo vivimos juntos el confinamiento durante la pandemia.

Esta página seguirá creciendo con nuevas fotografías, vídeos y recursos. Vuelve cuando quieras para descubrir nuevo contenido.

El álbum de mamá

Los primeros recuerdos

Fotografías de su infancia, adolescencia y juventud, mucho antes de convertirse en esposa, madre y abuela.

Madrid, 1935? He querido empezar este álbum con una fotografía de mis abuelos maternos, Serafín y Maruja. No estoy segura del año, pero siempre me ha parecido una imagen preciosa. Qué elegantes iban los dos.

Madrid, 1935? Otra fotografía de mis abuelos cuando eran novios. Poco después llegaría al mundo mi madre.

Madrid, 1937.Esta es la primera fotografía que conservo de mi madre. Lo más curioso es que fue ella misma quien dibujó los dedos que faltaban en la imagen. Era muy perfeccionista y no podía soportar que la fotografía estuviera «incompleta».

Madrid, 1946. Mi madre y su hermana el día de su Primera Comunión. Siempre iban impecables, ya que mi abuela era modista y confeccionaba toda la ropa de la familia.

Madrid, 1953? Mi madre con varias compañeras del colegio. Como cuento en el libro, esta fue una de las últimas etapas de sus estudios antes de empezar a trabajar.

Madrid, 1956? Otra de las muchas excursiones con su pandilla de amigos. Viajaban por distintos lugares, como Altea y el campo. Siempre recordaba aquellos años como una de las etapas más felices de su juventud.

Madrid, 1958? Mi madre disfrutando de una excursión con unas amigas. Le encantaba salir al campo y organizar escapadas, de las que siempre guardaba muy buenos recuerdos.

Madrid, 1961? Aquí aparecen dos de las aficiones de las que hablo en el libro: mi madre en su clase de pintura de la Escuela de Bellas Artes de Madrid y cantando en la masa coral. Como siempre nos decía —y nosotros apenas creíamos—, estaba en primera fila.

Madrid, 1962? En el Parque del Retiro, columpiándose con una amiga. Pero lo que más me llama la atención son los pañuelos en la cabeza y la moda de aquellos años.

Madrid, 1963? Mi madre con un look que perfectamente podría llevarse hoy. Esas gafas de sol, el pelo rubio… siempre fue muy elegante.

Madrid, 1960? Mi madre con su hermana, su cuñado y una prima, posando felices para la cámara. Me encanta el estilo de mi madre; un look completamente representativo de la época.

Madrid, 1966. Mi madre y mi padre cuando eran novios. Mi madre era cuatro años mayor que él, aunque en la fotografía apenas se aprecia.

La familia que construyó

Los años dedicados a formar una familia y a cuidar de quienes más quería.

Madrid, 1966. Esta es una de las fotografías más representativas de mi madre para mí. No sé por qué, pero siempre la recordaré así: una mujer guapísima y con esa cara de buena persona que la acompañó toda su vida.

Madrid, enero de 1968. El día de su boda. Hacía mucho frío y mi abuela le confeccionó este precioso abrigo con capucha de piel. Aún conservo el vestido de novia; es tan pequeño que ni siquiera mi hija puede ponérselo.

Madrid, 1968. Aquí con mi padre el día de su boda. Mirad qué pareja tan guapa. Como os cuento en el libro, a mi padre le llamaban «el Cubano», entre otras cosas por lo alto y atractivo que era.

Madrid, 1968. Mi madre posando con sus padres el día de su boda. Estas fotografías son un auténtico tesoro para mí. Cada vez que las miro, recuerdo a los tres con muchísimo cariño.

Madrid, 1968. Mi madre con mi tía y mi tío el día de su boda. Mi tía se había casado apenas un año antes.

Madrid, 1969. Mi madre con una peluca negra. Por lo visto, en aquella época estaba de moda llevar pelucas. Y esa niña que sostiene en brazos soy yo.

Madrid, 1970. Una fotografía de mis abuelos maternos, mi abuela paterna y una tía de mi madre. Creo que es el bautizo de mi hermano. Yo aparezco en brazos de mi abuela. No estoy segura de dónde estaba mi abuelo paterno; quizá era quien estaba haciendo la fotografía.

Málaga, 1972. Mi madre con mi hermano y conmigo. Creo que esta foto está tomada en Málaga. Vivimos en Torremolinos unos siete años y recuerdo que nuestra casa estaba muy cerca del mar.

Málaga, 1975. Mi madre y yo en el balcón de casa. Recuerdo que los aviones pasaban muy cerca y nos encantaba sentarnos a verlos. Parecía que casi podíamos tocarlos.

Málaga, 1975. Me encanta esta fotografía de mi madre, mi padre, mi hermano y yo. Guardo recuerdos muy felices de aquellos años. En el libro también cuento por qué creo que, para mi madre, no siempre fueron tan fáciles.

Málaga, 1975. Otra de esas fotografías que recuerdo como si fuera ayer. Estoy con mi padre y unos amigos que, si no recuerdo mal, vinieron a visitarnos desde otra ciudad. Mirad lo rubia que estaba.

Madrid, 1976. La Primera Comunión de mi hermano y la mía. La fotografía está tomada en el Parque del Retiro junto a mi madre, mi tía y mi primo. Y sí, mi primo era pelirrojo.

Una vida bien vivida

Una etapa llena de viajes, amigos, celebraciones y momentos inolvidables.

Miami, 1980. Ya habíamos cruzado el océano en 1977. Esta fotografía es de una Navidad en Miami. Mi madre cambiaba de peinado y de color de pelo constantemente. Le encantaba experimentar… creo que eso lo he heredado de ella.

Miami, 1980. Aquí está con mi abuela, que vino desde España a visitarnos. Lo pasamos muy bien durante aquellas semanas y a mi madre le dio muchísima pena despedirse cuando regresó.

Miami, 1983. Durante nuestra excursión a Disney World. Mi madre disfrutó como una niña. Esta fotografía nos hacía mucha gracia porque justo estaba aprendiendo a conducir y le hizo muchísima ilusión posar en un coche.

Miami, 1984. Aquí recibe su diploma de la escuela de inglés. Disfrutó muchísimo de aquellas clases con sus nuevas amigas y se sentía muy orgullosa de sus logros y de vestir la tradicional toga y birrete de graduación.

Miami, 1984. En nuestro apartamento de Miami. Nos encantaba posar juntas para las fotos. Recuerdo aquella época con muchísimo cariño. Siempre íbamos de compras y mi madre hacía que todas mis amigas se sintieran como en casa.

Miami, 1986. El día de mi graduación del instituto, junto a mi madre y mi abuela paterna. Qué recuerdos… Si pudiera volver a vivir un solo instante de mi vida, este sería uno de ellos.

Miami, 1988. A mi madre le encantaba disfrazarse. Era una de esas personas que se metían de lleno en cualquier celebración. Aquí aparece con una de mis amigas, las dos felices y pasándoselo en grande.

Miami, 1990. Mi madre decidió regalarse una sesión de Glamour Shots, muy populares en aquella época en Estados Unidos. Te maquillaban, te peinaban y te hacían fotografías de estudio. Era muy presumida y disfrutó muchísimo de la experiencia.

Miami, 1993. Mi madre con mi hermano y conmigo en una boda. La verdad es que ni siquiera recuerdo de quién era, pero sí recuerdo lo guapísimos que íbamos todos. Y, una vez más, mi madre había cambiado de peinado.

Calpe, 1998? No estoy completamente segura ni del año ni del lugar. Lo importante para mí es lo que representa esta fotografía. Tras divorciarse, mi madre empezó a viajar mucho con sus amigas y disfrutó de una etapa muy feliz de su vida.

Madrid, 2000. Mi madre, mi abuela y yo en casa de mi abuela. Años después esa casa pasó a ser de mi madre y, tras su fallecimiento, fue una de las cosas de las que más me costó desprenderme. Otro de esos momentos a los que volvería sin pensarlo.

California, 2001. Mi madre viajó a Los Ángeles cuando nació mi hijo. Se quedó varios meses conmigo ayudándome. Cuando llegó el momento de despedirnos, lo pasé realmente mal.

California, 2001. Durante esa misma visita la llevamos a conocer la casa del compositor David Foster. Incluso pudo sentarse al piano. Aquella experiencia le hizo muchísima ilusión y nunca dejó de hablar de ella.

Alicante, 2008. Mi madre con mis hijos y conmigo en una comunión. Me ayudó muchísimo a sacar adelante a mis hijos como madre soltera. Ellos la adoraban y tuvieron la suerte de disfrutar de una relación muy especial con su abuela.

Alicante, 2010. Mi madre con mi hija. Siempre pensé que eran almas gemelas. A las dos se les daba muy bien dibujar y cantar. Parece que ese talento saltó una generación

Madrid, 2011. Nos encantaba viajar a Madrid para pasar unos días con mi madre. Lo pasábamos muy bien las tres, siempre acompañadas de nuestra perrita Luna, que ya no está con nosotros.

Madrid, 2016. Esta fue, probablemente, una de las mejores etapas que viví con mi madre. Mis hijos ya eran mayores, las dos estábamos divorciadas y hacíamos de todo juntas: cine, teatro, compras, salir a tomar algo… Nadie imaginaba que apenas un par de años después empezaríamos a perder esos momentos para siempre.

Madrid, 2017. Mi madre en una de sus muchas comidas y celebraciones con amigas. Siempre iba elegante, perfectamente conjuntada y muy arreglada. Tengo que reconocer que yo nunca he sido tan glamurosa como ella.

Alicante, 2017. A mi madre le encantaba pasar temporadas con nosotros en Alicante. Disfrutaba muchísimo del mar y siempre nos pedía que la lleváramos a Altea y Calpe para recordar los años tan felices que había vivido allí.

Nuestro último capítulo

Los recuerdos de los años que compartimos durante el Alzheimer, hasta su despedida.

Madrid, 2019. Uno de los últimos musicales que vimos juntas. A mi madre le apasionaban los musicales y esa pasión me la transmitió a mí. Vimos infinidad de ellos en el teatro, en la televisión o simplemente escuchando nuestras canciones favoritas.

Alicante, 2020. Y llegó la pandemia. Estábamos encerradas, pero supimos sacarle el lado bueno. Pasábamos horas en la terraza con nuestra cervecita, riéndonos y grabando vídeos juntas.

Alicante, 2020. Hasta casi el final, mi madre insistía en que solo quería beber cerveza. Siempre decía que «el agua era para los peces». Con el tiempo, su alimentación acabó reduciéndose prácticamente a cerveza, flan y poco más.

Alicante, 2020. Durante la pandemia grabamos cientos de vídeos y TikToks. A mi madre le encantaba disfrazarse y siempre había disfrutado de la pintura y de cantar. Yo heredé la pasión por la danza, pero ella nunca dudaba en acompañarme y pasarlo bien.

Alicante, 2020. Qué bien lo pasamos. Maquillaje, canciones, disfraces… cualquier excusa era buena para reírnos. Creo que aquellos vídeos de TikTok la mantenían entretenida y a mí me ayudaban a sobrellevar el día a día. Llegamos a formar una bonita comunidad de seguidores que nos apoyaba, aunque, como en todas las redes sociales, también aparecieron algunos haters.

Alicante, 2020. Siempre con nuestra cervecita o una copa de vino, disfrazadas, arregladas y riéndonos sin parar. Aunque mi madre ya empezaba a olvidar muchas cosas, todavía sabía disfrutar de cada momento. Y eso es lo que más recuerdo de aquella etapa.

Alicante, 2021. Durante los seis años que cuidé de mi madre no todo fueron vídeos y disfraces. Cada día intentaba mantener su mente activa con ejercicios, pintura, música y todo tipo de actividades que pudieran estimularla y hacerla sentir feliz.

Alicante, 2022. Esta fotografía tiene un significado muy especial para mí. Mi padre, mi hermano, mi madre y yo volvimos a reunirnos después de mucho tiempo. Mi madre ya apenas era consciente de quién era mi padre, pero me gusta pensar que, en algún rincón de su memoria, todavía lo reconocía. Al menos pudieron despedirse.

Alicante, 2022. Mis hijos me ayudaron muchísimo durante los seis años que cuidé de mi madre. Mi hijo siempre conseguía sacarle una sonrisa con sus bromas y le tocaba el piano para que ella cantara. Fueron momentos muy bonitos.

Alicante, 2023. Duna llegó a nuestras vidas y se convirtió en una compañera inseparable para mi madre. Aunque siempre había tenido un poco de miedo a los perros, con Duna todo era cariño. Creo que incluso olvidó que alguna vez les tuvo miedo

Alicante, 2024. Hasta el final. Aunque ya apenas recordaba nada, casi no comía, dormía la mayor parte del día y apenas podía moverse, todavía conseguía regalarme una sonrisa. Y eso valía más que cualquier recuerdo.

Alicante, abril de 2025. Descansa en paz, mamá. Me gusta pensar que, estés donde estés, has recuperado todos tus recuerdos y vuelves a sonreír como antes. Gracias por todo lo que me enseñaste y por todo el amor que nos dejaste. Siempre formarás parte de nosotros.

Vídeos relacionados

Recursos para cuidadores

Cuando mi madre fue diagnosticada de Alzheimer, me di cuenta de que encontrar información clara y útil no siempre era fácil. Con el tiempo fui descubriendo asociaciones, libros, vídeos, profesionales y recursos que me ayudaron a comprender mejor la enfermedad y a sentirme un poco menos sola.

He querido reunir aquí todos aquellos recursos que, de una forma u otra, me acompañaron durante este camino. Espero que también puedan ayudarte a ti y a tu familia a afrontar esta etapa con un poco más de información, apoyo y esperanza.

CRÓNICAS

Durante los años que cuidé de mi madre escribí decenas de crónicas donde relataba nuestro día a día, los pequeños avances, las dificultades y las emociones que fuimos viviendo. Si quieres conocer nuestra historia completa, aquí puedes leerlas todas.

MIS LIBROS

Si esta historia te ha llegado al corazón, aquí encontrarás el resto de mis libros. Cada uno nace de una experiencia personal con la intención de acompañar, inspirar o ayudar a otras personas a través de historias reales.

VIDEOS DE TIK TOK

Durante la enfermedad grabamos cientos de vídeos para compartir nuestro día a día. Entre canciones, disfraces, risas y momentos cotidianos, estos recuerdos muestran que incluso frente al Alzheimer siempre hubo espacio para disfrutar de la vida.

VIDEOS DE YOU TUBE

En nuestro canal de YouTube encontrarás una colección aún más amplia de vídeos familiares, recuerdos y momentos especiales. Un archivo lleno de sonrisas y pequeñas historias que hoy nos ayuda a mantener viva la memoria de mi madre.

VIDEOS DE ESTE VIRUS ES UNA RUINA

Si has leído Este virus es una ruina o quieres conocer mejor aquella etapa, aquí encontrarás los vídeos que grabamos durante la pandemia. Son el complemento perfecto al libro y reflejan, con naturalidad y mucho humor, cómo conseguimos sobrellevar aquellos meses tan difíciles.

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    Gracias por dedicar unos minutos a conocer la historia de mi madre. Si este proyecto ha conseguido acompañarte, ayudarte o emocionarte, entonces habrá cumplido su propósito.