CRÓNICAS DEL CUIDADOR: MIRANDO HACÍA ATRÁS PARTE 3

Vamos avanzando en la vida de Yaya. Espero que hayais disfrutado de la Parte 1 y la Parte 2, porque la Parte 3 está aquí. Tengo que decir que este ejercicio de recordar su vida se me está haciendo fácil y difícil. Fácil porque es mi madre y tengo su vida grabada en mi alma, y difícil porque es ver una vida que ha pasado y no muchas personas se han dado cuenta. Su vida ha tenido sus altibajos (más bajos que altos, veo un patrón de herencia aquí jajaja), pero la ha vivido con integridad, bondad y siempre ha dado todo lo que tenía. Siempre ha sido generosa con su tiempo, su dinero y su sabiduría. Hoy continuamos su historia.

 Mis padres en el día de 
su boda 1968

En 1966, más o menos por esa época, conoció a mi padre, un cubano guapísimo, no, lo siguiente. Aunque nació en Cuba, su padre, mi abuelo paterno, era de Cangas de Onís, Asturias. Cuando mi padre cumplió los 18 años, mis abuelos lo enviaron a Asturias con sus tías para que escapara de la revolución en Cuba. Cuando conoció a mi madre, era cuatro años menor que ella y la enamoró desde el primer momento.

Mi madre con su hermana y sus padres

Creo que mi madre siempre estuvo muy enamorada de mi padre, y creo que él también al principio. Mi padre era un inmigrante y mis abuelos maternos lo adoptaron como un hijo, acogiéndolo y ayudándolo en todos los sentidos. Mi padre aún habla de mi abuelo con muy buenos recuerdos, diciendo que era una de las personas más buenas y bondadosas que ha conocido. La cuestión es que se casaron en enero de 1968 (yo nací en octubre de ese año, creo que fui concebida el día de la boda jajaja). Mi hermano nació al año siguiente. Fue una boda muy íntima y bonita, pero no tengo muchos datos que contaros sobre eso porque realmente mi madre no me habló mucho al respecto (no sé por qué).

Mi abuelo paterno, mi padre, 
mi abuela  paterna con 
mi hermano en brazos
 y yo en brazos 
e mi abuela materna.

Cuando nací, vivíamos con mis abuelos en Madrid, pero cuando tendría unos 2 años nos mudamos a Torremolinos. Poco puedo contaros ya que no recuerdo nada, jejeje, pero vivíamos en una urbanización frente al mar y mis recuerdos de esa época son muy buenos, aunque los de mi madre no tanto. Ella tenía 29 años cuando se casó y mi padre 25. En ese entonces, un chico de 25 años, guapo y cubano, llamaba la atención, y a mi padre le gustaba salir por la noche con sus amigos. En aquel entonces, las mujeres eran principalmente amas de casa y salvo que el marido las dejara salir o salieran con ellos, salían poco.

En torremolinos

Afortunadamente, mi madre hizo buenas amigas en ese momento y se lo pasaba bien con ellas y con nosotros. Estuvimos viviendo allí unos 5 años y luego nos mudamos a Valencia, donde estuvimos 2 años. Por lo que me contó mi madre, fue más de lo mismo: ella con los niños y mi padre de fiesta jajaja, lo típico de esos tiempos, supongo, ¿o no? Qué sé yo, eso es lo que yo recuerdo.

Torremolinos

Volvimos a Madrid, donde vivimos otros 2 años más, otra vez con mis abuelos maternos, hasta que mis abuelos paternos salieron de Cuba y se fueron a EE.UU. (mi abuelo no quiso volver a España) y aconsejaron a mi padre que nos mudáramos los cuatro allí, ya que tendríamos más oportunidades que en España.

Torremolinos

La cosa es que teníamos la mudanza ya preparada y los billetes de avión listos, cuando murió mi abuelo materno. Para mí fue la primera muerte que experimenté y no solo eso, sino que fue de una de las personas a las que más quería en el mundo. Aún le echo de menos. Imaginaos que no pasó ni una semana y nos mudamos a Nueva Jersey, EE.UU. A mi madre creo que se le rompió el corazón. Dejó a su madre en duelo, a su única hermana y a todas sus amigas para embarcar en un viaje a un país desconocido, sin nada de dinero, sin hablar el idioma y sin el apoyo de su familia. Aún recuerdo ver a mi madre llorar y llorar.

Ni idea pero me encanta la foto 
de la izquierda mirad que rubias
 éramos las  dos, en la foto 
de la derecha con mi 
tía la hermana de mi madre, 
mi hermano y mi primo.

Recuerdo como si fuera ayer llegar al aeropuerto de Nueva Jersey en julio de 1977. Nos recogieron unos amigos de mis abuelos y nos llevaron a su casa. Para mi madre, esta época creo que fue una de las más tristes de su vida. Estamos hablando de 1977, no como ahora que puedes enviar un mensaje por WhatsApp, un correo electrónico o incluso hablar por videoconferencia todos los días. Para poder comunicarse con sus padres y su hermana, tenía que escribir cartas que tardaban una eternidad en llegar, y llamar por teléfono era un lujo que en ese entonces no nos podíamos permitir.

Y señoras y señores, hasta aquí la parte 3. Si no me enrollo, terminaremos donde estamos. En la siguiente entrega, os contaré su aventura en EE.UU. y cómo fue volver a España otra vez. Espero que estéis disfrutando de estos pequeños recuerdos de la vida de la Yaya, así la podréis ver bajo una luz distinta y no solo como la anciana con Alzheimer de TikTok. Nos vemos en la siguiente.

@nuricocome PARTE 3 de la vida de la #yaya espero que os guste. Más en https://nuricoco.com/cronicas-del-cuidador-mirando-hacia-atras-parte-3/ #cuidadora #demencia #alzheimers #historiasdevida #CapCut ♬ original sound – Nuricoco