La prueba real

Hoy es el día de la prueba real. El día en el que muchas de mis dudas se despejarán y podré seguir adelante sabiendo más de mí y de vosotros. Es un sentimiento agridulce pero uno que tenía que estar presente en mi vida. Así que super excited… Os cuento más.

Llevo meses pensando en tomar la decisión de capar mi blog con contraseña, pero no sé por qué no lo hice antes. Puede ser por miedo, por pensar que estaba cometiendo otro error, por volver a fracasar, por dejar algo a medias, por no seguir adelante. Pero me doy cuenta de que capar el blog no quiere decir cerrar, simplemente es poner una barrera entre mis ideas, pensamientos y locuras varias y aquellos que no están preparados para admitir que, aunque piensan que lo que hago está mal, tienen esa necesidad de seguir nutriéndose de mi contenido.

Por lo tanto, este es el primer post de censura, el primer post donde realmente sabré quiénes son esas personas valientes, curiosas y deseosas por seguirme en mi aventura que llamamos vida. En mi camino de autodescubrimiento, dentro de un espacio que, aunque es privado y es mío, lo comparto con todos aquellos que, al igual que yo, quieren adentrarse en mi vida para, quizás, aprender un poco más de la suya.

Estoy nerviosa por ver dónde me llevará este experimento, ver quién será el primero en pedirme la contraseña. ¿Habrá sorpresas? ¿Serán muchos? ¿Me pedirán la contraseña personas que no conozco? ¿Serán aquellos que pienso que serán? ¿O todos serán unos cobardes y me quedaré como siempre he pensado, sola?

Tendremos que esperar, señoras y señores, a ver quién se atreve, quién se aventurará y quién se quedará al margen de saber todas mis mierdecitas… ¡Qué emoción!

Si estás leyendo esto, muchas gracias por formar parte de mi mundo, por ser valiente y por no dejarme sola.