Nuria sin frenos

Uff, la verdad es que lo de escribir se me está haciendo cada vez más cuesta arriba, pero esta vez tengo buenas excusas. Estoy a tope con mis mierdecitas varias, nuevas aventuras, retos y experiencias que me están haciendo sentirme más viva que nunca.

Y hoy quiero contaros todo eso, así que… ¡coged las palomitas, let´s go!

Pues a ver, ¿cómo empezar?
Sabéis que hace casi un año ya empecé a… bueno, meter la cabecita en el mundo del cine.

Los que me conocéis desde que era una jovencita sabéis que ser actriz siempre ha sido algo que me ha gustado, y aunque el ballet siempre vino primero, durante mis años en Los Ángeles sí que tuve la oportunidad de hacer algunos videoclips y anuncios.

Pero por circunstancias de la vida (uff… esas circunstancias las podréis leer en un futuro en el libro de mi vida, por ahora os dejo con la intriga), no pude continuar por ese camino.

Y ahora, casi 35 años después, la vida me da otra oportunidad.

Desde la primera webserie en inglés (que en su día ya os documenté todo en mi post La vida da más vueltas de lo que uno espera), he podido hacer varios cortos y ser figurante en varias series.

Y justo ayer terminé de rodar otra webserie, esta vez en español, donde tuve un papel protagonista.

Cuando me ofrecieron el papel, me acojoné un poco, no os voy a mentir. Me dijeron que serían 10 capítulos, grabando uno por día, así que iba a tener que aprenderme muchísimo texto (¡ya sabéis que Nuria tiene memoria de pez!)… y además, actuar bajo la dirección de 10 directores diferentes.

Pensé en decir que no. Pero también supe que la vida nos lanza oportunidades, y que hay que afrontarlo todo con ganas, sin miedo, y con ilusión. Y eso fue justo lo que hice.

Os tengo que decir que, aunque han sido 10 días intensos, no han sido fáciles, para nada. No solo he tenido que ir aprendiéndome los 10 guiones (¡algunos con cambios de última hora!), sino también viajar en transporte público en hora punta, con los trenes hasta arriba (y ya sabéis lo mucho que me encanta eso con mi claustrofobia… ejem).

Además, he seguido trabajando por las tardes en mi curro (porque claro, señoras y señores, yo trabajo, aunque sea desde casa… pero trabajo). Por suerte, tengo unos jefes maravillosos que me dejan hacer mis locuras cuando surgen, pero bueno, ¡hay que cumplir!

Y entre todo eso, intentar complacer al novio que me decía: «jooo, me ignoras» (jajajaja), y estar pendiente de los niños y de mi madre, aunque sea desde lejos. En fin, que no ha sido nada fácil… ¡Pero ha sido más que gratificante!

Tengo que decir que los chavales con los que he trabajado son, sin duda, el futuro del cine y de la televisión. Fueron responsables, profesionales, creativos, resolutivos y, sobre todo, agradecidos. Aprendí muchísimo de ellos.

Y mis compañeros de reparto, así como todos los actores invitados, han sido maravillosos. (Hubo algunos hiccups —y creo que quien lea esto sabrá leer entre líneas—, pero por lo demás, ha sido una experiencia increíble que repetiría mil veces más).

Quiero agradecer a cada uno de ellos por su gran trabajo y por hacerme sentir como una «Reina», como me llamaban, y por dejarme jugar, crear, y ser parte de su círculo.

Les deseo toda la suerte del mundo, y sé que les veré triunfar en el futuro.

Y nada… ahora a seguir aprendiendo y buscando nuevas aventuras, dejando que la vida me lleve a donde debo ir, donde debo estar, y a donde debo llegar.

Siempre disfrutando del momento, de las personas que me rodean, intentando seguir mejorando, explorando, y agradeciendo a la vida y al universo por los regalos que nos dan cada día.

Os seguiré informando de mis novedades…