La vida da más vueltas de lo que uno espera..

¡Hola a todos! Os tengo muy, pero que muy abandonados, lo siento. En mi último post, «Cuando menos lo esperas», os hablaba de que este año empezaba mi año 1 en numerología y que eso significaba nuevos comienzos y el principio de algo nuevo. Y por ahora está siendo más que cierto. En los últimos meses me han pasado cosas muy inesperadas y sorprendentemente llenas de esperanza y descubrimiento. Sobre todo, me han hecho reflexionar sobre mi pasado y cómo lo que está pasando viene de mucho más atrás.
No sé ni por dónde empezar… A ver, ya, coño, desde el puto principio. Vamos, que es tarde y hoy me está costando más de lo normal redactar, ya que llevo meses sin hacerlo. Lo que os voy a contar me trae «full circle«. No sé cómo decirlo en español… Miradlo vosotros en Google, coño. No sé si empezar por el pasado, el futuro o el presente… Joder, me está costando. Vale, vale, arranco yaaa…
Empiezo por el pasado cercano y ya os cuento del pasado lejano. Pues hace un mes o así, me contactó una chica (Mara, love you!) por WhatsApp y me dijo: «Me ha pasado tu contacto un amigo tuyo que me comenta que conoces a gente que habla inglés. Estamos buscando actores jóvenes que hablen inglés para una serie que se va a grabar en breve». A lo cual le respondí: «A ver, tengo a dos chicos jóvenes que hablan perfectamente inglés, pero a una le gusta estar más detrás de la cámara y el otro es un poco tímido, por lo que no creo que te valgan». Pero le dije que la ayudaría a encontrar a alguien. Y eso hice, pasé los carteles de los castings a todos mis contactos internacionales y en grupos de casting que tengo. Un par de días después, me volvió a contactar y me dijo: «También estamos buscando a alguien que haga de la madre. Es un pequeño papel, ¿me puedes enviar un vídeo tuyo diciendo tu nombre, edad, etc., para enviarlo al director?». A lo que le contesté: «A ver, yo hablo inglés, pero no soy actriz». Y ella me dijo: «No pasa nada, tú envíamelo». Así que me grabé y se lo pasé por WhatsApp diciendo: «ESPERO QUE NO ME ELIJAN», a lo que se rió a carcajadas. Pasaron unas semanas y no volví a saber de ella y, sinceramente, se me había olvidado el asunto.
De repente, un viernes por la noche, sobre medianoche, me manda otro WhatsApp y me dice: «Por favor, si es posible, cuando te despiertes grábate diciendo estas frases que el director quiere verte». Esa noche no contesté, pero al despertarme pensé, ummm, ¿lo hago? ¿no lo hago? y pensé, a tomar por culo, Nuria, ¿Qué es lo peor que puede pasar? Así que, sin maquillaje, con pelos de loca, grabé las frases que me mandaron y el mismo mensaje que la otra vez diciendo: «ESPERO QUE NO ME ELIJAN». Jajajaja y, en un par de horas, ya me estaban llamando de producción para enviarme un contrato y decirme que el lunes tenía que estar en el set. Me enviaron un guion de unas 117 páginas y me dijeron: «Tú eres la madre… Good luck» (bueno, no me dijeron Good luck, pero yo misma me desee suerte jajajaja).
Tengo que decir que pasé el resto del sábado y todo el domingo intentando memorizar el guion, viendo qué ropa tenía que llevar e inventándome un personaje, ya que no me dieron un historial de quién era esta madre (aunque, leyendo el guion, me empecé a dar cuenta de que no era muy buena persona jajaja). El domingo por la noche no dormí nada de nada, me repetía las frases una y otra vez (inventándome algunas de las palabras, ya que no tengo muy buena memoria). Al despertar pensé, Nuria, tú puedes, eres la mejor, la más guapa, la más talentosa, tú con la cabeza alta y a darlo todo.
Llegué temprano y no había llegado todo el mundo todavía, pero de repente empezaron a llegar todos y, de ahí hasta ahora, ha sido tipo como un sueño. Qué si maquillaje (Claudia, una chica joven con muchísimo talento) y peluquería (Mónica, otra profesional que desprendía tranquilidad y me ayudaba a relajarme), que si vestuario (¡ays qué bien lo pasé con Paco, es lo más!). Luego empezaron a llegar los actores principales: Jaime, un chico que no puede ser más guapo y dulce, y Helena, otra belleza que me ayudó a sentirme en casa y me dio confianza en mí misma. Joe, el que hacía de mi marido (Darling if you are reading this, Love you!), Tim (You bad, bad boy, you know what you did).
Estaban Maxi y Alfredo, los súper productores de la serie, que me trataron como una reina, súper respetuosos y profesionales. El equipo de sonido, los pobres, sobre todo Duli, que tenía que parar las escenas de vez en cuando porque, del micro en mi pecho, solo se escuchaba mi corazón que latía a mil. El resto del equipo: Toni, Andreu, Dani, Ana, Ezequiel y Asun, mi ex compañera del curso de Coordinador de Producción, que me dio unos consejos que me los llevo de por vida. ¡Benjaaaaa, jajajaja no digo nada más! El que lea esto y sepa de qué hablo, se puede reír. Y seguro que me he olvidado de la mitad (iré rellenando conforme me acuerde). Y, por fin, estaba el director, Licheng, y el DOP, Chris. No sé cómo agradecerles por tratarme como una actriz (me dijeron que, si no hubiera dicho nada de que no era actriz, no se habrían dado cuenta jajajaja).
Estuve unos 5 días rodando y cada día me encantó más que el anterior. Lo pasé genial, el equipo me decía que lo hacía muy bien (aún no sé si lo decían para hacerme sentirme bien y que no saliera llorando o porque realmente soy una estrella y me merezco un Oscar jajajajaja). No puedo ni quiero contar de qué va la serie hasta que la veáis y ya redactaré otro post donde os cuente lo que viví en cada escena. Por ahora, toca esperar.
Y volviendo al pasado muy, muy lejano, desde pequeñita, antes de enamorarme de la danza, mi otra pasión siempre fue ser una famosa y glamurosa actriz jeje. Y volviendo al pasado no tan lejano, os cuento que cuando vivía en Los Ángeles, cuando tenía unos 20 años, trabajé brevemente de figurante e hice algunos anuncios. Un día, me eligieron para una parte importante en una película, pero tenía billetes de avión para ir a ver a mi madre, que acababa de volver a España a vivir con mi abuela, y dije no al papel. Al final, cuando volví, mi vida dio un giro por otras razones y regresé a Miami, y mis sueños de actriz terminaron. 30 años más tarde, una nueva oportunidad ha tocado a mi puerta y, aunque ahora estoy mayor, tengo arrugas, estoy gordita, la pasión de esa niña pequeña sigue dentro de mi corazón.
El tiempo y el universo dirán…





