Convivencia Coronavirus day 60

Convivencia Coronavirus DÍA 60 lunes, 11 de mayo 2020

Ya no sé en qué día vivo, ni en qué semana, ni en qué fase. Espero que no nos hagan un test para que podamos salir de fase porque seguro que suspendería. Con los horarios, las provincias, quién puede salir y quién no, cuándo, cómo, por qué… Yo soy muy de todo o nada, blanco o negro… No puedo más…

Ya han pasado 60 días, 1440 horas, 86,400 minutos… no sigo… Puedo decir que me ha cundido. Para mí han sido 60 crónicas, 20 entrevistas (quedan pendientes 20 más), 17 vídeos tontos, millones de mensajes de WhatsApp (eso no puedo contabilizarlo), no sé cuántas reuniones por Zoom, 4 talleres, 2 cursos, 5 conferencias, 3 charlas y lo mejor, y que jamás podré contabilizar, son los abrazos y risas con los Gremlins…

Cambiando de tema y hablando de los Gremlins, la pequeña Gremlin salió de casa a dar un paseo después de la bronca que me echó el otro día. Estuvo dudando media hora mientras hablaba desde el balcón a la calle. Aparentemente, su novio se escapó y vino en bici desde Alicante, aunque ella le dijo que no viniera porque ella no iba a salir. Pero él le dijo: «Da igual, al menos podemos hablar por la ventana». El pobre estuvo media hora así, hasta que llegué yo y le dije: «¿Qué coño haces?» Y me contó lo que pasaba, y yo le dije: «¿Y tú aquí arriba como Rapunzel?» (tiene el pelo igual de largo), y ella dijo: «¡No te asomes!» Y yo le respondí: «¿Pero qué esperas, que suba por tu pelo? No me entero…» Al final me dijo: «¿Crees que pasaría algo si bajo y por lo menos le digo hola sin tocarnos?» Y yo le dije: «Pues claro, baja a daros un paseo a 2 metros», y eso hicieron.

Ay, el amor… Y vuelvo a pensar, 60 días sin ver a mi chico. Estamos acostumbrados a mantener una relación a larga distancia, pero nunca habíamos estado tanto tiempo sin vernos. Me imagino que como yo, hay muchas personas en la misma situación. También me imagino en tiempos de guerra, las pobres mujeres cuyos prometidos y maridos se iban a la guerra y no sabían cuándo o si los volverían a ver. Nosotros al menos tenemos internet y videollamadas.

Aunque aún nos queda por poder vernos, sé que siempre está ahí. El otro día os conté un poco de lo bueno que es y lo que tiene que aguantar conmigo. En un par de meses, ya serán 5 años juntos. Una relación en la que no apostaba nada, ya que las diferencias entre nosotros son muchas. Creo que nadie apostaba por nosotros, pero hoy en día mi familia y amigos lo quieren con locura y reconocen que somos tal para cual. Esa especie de alma gemela que uno piensa que jamás encontraría, y un día, sin pensarlo, lo encuentra. Siempre digo que es como yo en chico y yo soy como él en chica. Lo que no piensa uno, lo hace el otro y viceversa.

Todo esto me ha hecho recordar el momento en que me enamoré de él. Fue en nuestra segunda cita, fuimos a cenar y al terminar me dijo: «¿Damos un paseo por el Retiro?» Y yo dije: «Vale». Era pleno julio en Madrid, mucho calor, yo iba super mona con una mini falda negra, un top súper hot y mis mini tacones fabulosos… El paseo fue súper romántico, estuvimos hablando y paseando, y parece ser que se nos echó el tiempo encima. De repente, cuando íbamos a salir, nos dimos cuenta de que habían cerrado todas las entradas. Fuimos de puerta en puerta y nada… De repente pasa un chico joven, un «runner», y nos pregunta: «¿Sabéis por dónde se sale?» Y mi chico le dice: «Han cerrado todas las puertas», y el runner exclama: «No me j***». Mi chico le dice: «Bueno, tú estás en forma, salta la verja y ya está». El runner dice: «Pues es verdad», y sin pensarlo, salta la verja. Entonces, mi chico me mira y pregunta: «¿Hacemos lo mismo?» Y yo le respondo: «¿Estás loco? Llevo tacones y una mini falda, medio Madrid me vería el chichi». Y él me dice: «Pues seguro que tienes un chichi muy bonito», jajajaja… Y sin pensarlo, él saltó para enseñarme lo fácil que era, y allá fui yo, con mis tacones y mi mini falda, escalando la verja del Retiro de Madrid, una pierna aquí, la otra pierna allá, y cuando salté y mis pies tocaron el suelo, el mundo que hasta entonces lo había visto en blanco y negro se volvió a color, y pensé… Este es el hombre de mi vida…

Hace un par de años, nos hicimos esta foto en nuestra verja... Y cada vez que pasamos por ahí, nos miramos y no hace falta decir nada más…

Bueno, siento la historieta, perdonadme, pero le echo mucho de menos….

Y nada, contaros que hoy empecé las entrevistas de «Amigos con Talento» Edición PEIG con Javier Caravaca, hablando de comunicación no verbal… Lo pasamos genial y aprendí muchísimo… No os perdáis la entrevista… He incluido varios enlaces que me envió Javier para todos vosotros.

Reflexión del día: Hay días arriba, hay días abajo, hay momentos que siempre quieres recordar y momentos que jamás quieres olvidar, y están los momentos que simplemente quieres que desaparezcan. Al final, todo en la vida es una serie de dar y recibir, de vivir y dejar vivir, de ganar y perder… ¿Veis? Todo es blanco o negro, como empecé a contaros… El gris no existe…

«Vive cada momento de la misma manera, da igual las circunstancias.»