Convivencia Coronavirus day 17

Convivencia Coronavirus DÍA 17 Domingo, 29 de marzo 2020

Ayer os conté que tuve que salir a la farmacia y hacer la compra. Llevaba dos semanas sin salir de casa, excepto para pasear a la perrita, vestida en mi «pijandal», sin peinar y sin maquillar (coronaglamour). Pero tuve que arriesgarme y ponerme unos vaqueros (elegí los que parecían más resistentes), incluso me puse un sujetador y me peiné (el maquillaje lo dejo para otro día). Mi primera parada fue la farmacia. Decidí hacer el recorrido a pie, ya que necesitaba un poco de movimiento en mi cuerpo (soy solidaria con mis vaqueros). Todo en orden aquí, no había mucha gente. Tenían protectores de plástico como ventanilla, una gran X en el suelo donde debíamos esperar y un cartel enorme que decía «NO TENEMOS MASCARILLAS, NO TENEMOS ALCOHOL, NO TENEMOS GUANTES» (les faltó añadir «Dejad de hacernos siempre las mismas p*** preguntas»).

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Luego, continué mi aventura hasta el Hipercor, con mi bolsita, guantes y mi sonrisa. Llegué y vi una fila de unas 20 personas, todas con mascarillas, guantes y sus bolsas o carritos de la compra, todos a una distancia exacta de metro y medio (fue impresionante, pensé en hacer una foto pero no quería contaminar el móvil). Me uní a la cola y esperé, manteniendo la distancia. Pero empezó a picarme la nariz… «Nuria, no te toques, no te toques, respira profundo… Puedes hacerlo, Nuria.» De repente, escuché: «Los mayores de 65 años pueden entrar» (en ese momento, más de uno podría haber deseado ser parte de la tercera edad). Estuve a punto de levantar la mano y entrar (con mi aspecto, tal vez colaría). Pero decidí esperar y, finalmente, pude entrar. Un amable hombrecito nos daba a todos los que entrábamos una dosis de alcohol. Le agradecí y procedí a entrar..

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Todo el mundo se miraba, solo veía sus ojitos, nadie quería acercarse al otro. Por el megáfono se escuchaba una grabación (fue como una de esas películas de ciencia ficción del futuro que tanto me gustan) diciendo: «Recuerden mantener una distancia de un metro y medio, no toquen la comida, etc.» Fue… super raro. Como solo llevaba una bolsa, pensé: «Nuria, no cojas más de lo necesario, después tendrás que volver caminando.» Y de repente, me encontré con un vecino. Y yo… «¡HOLA, VECINO!» (exactamente así, jajaja). Él… «Ah, hola…» (seguro pensó que estaba loca). Empezamos a charlar a metro y medio de distancia, y cuando pensé que ya había esperado suficiente tiempo, le pregunté: «¿Has venido en coche?» (jajajaja) y él respondió: «Sí.» Y le dije: «¿Te importaría llevarme la compra a casa?» (jajajajaja). Bueno, es un vecino con el que tengo confianza, no estoy tan loca… bueno, sí, pero en este caso no importa. Tuve suerte y volví a casa sin problemas. Y esa ha sido mi experiencia. ¡No quiero volver a salir!

Después de todo ese lío, os cuento que descarté la idea del día libre, porque decidí hacer un video en el que os enseñaba una receta con los plátanos. Entre buscar una receta con todos los ingredientes, preparar la cámara, maquillarme, ponerme el delantal e intentar seguir la receta (que estaba en el móvil, pero estaba usando el móvil para grabar)… no fue fácil. Intenté editar el video por mi cuenta, pero no soy tan buena, así que una de las mejores amigas de mi hija, que tiene su canal en YouTube y es muy hábil, me ayudó. ¡Gracias, Luly! Bueno, a ver que os parece el video. Ya me decís si debo abrir mi propio canal de cocina…

Reflexión del día: Me he dado cuenta de que como seres humanos, nunca aprendemos y cometemos los mismos errores una y otra vez. El tema del coronavirus va con unas semanas de retraso en los Estados Unidos. Hablando con mis amigas y familiares allí, actúan y piensan como nosotros antes de que esto comenzara. Y me pregunto… viendo lo que nos ha pasado a nosotros, ¿creéis que no les pasará a ellos? Al igual que pensamos nosotros con respecto a China. Es decir, tenemos señales por todas partes, advertencias, está todo ahí en nuestra historia, en nuestra intuición, pero nada, preferimos pensar «Eso no me pasará a mí» y así somos más felices. ¿Quién sabe?

 

«Pregunta hoy y responde mañana»