Convivencia Coronavirus day 18

Convivencia Coronavirus DÍA 18 lunes, 30 de marzo 2020

Me despierto a una nueva mañana llena de ilusión, energía y optimismo… ¡y plátanos! Sí, después del fracaso de ayer con mis galletas de avena, canela y plátano, hoy sigo intentando hacer algo con los plátanos. Pero creo que lo que mejor se me da es comérmelos, ya que cualquier otro intento no dará buenos resultados.

 

También os cuento que esta mañana estuve a punto de tener un accidente… Trabajo en la terraza de mi casa y por las noches hace un poco de frío, así que enciendo una estufa para calentarme mientras trabajo en el ordenador. Anoche, decidí poner una toalla mojada encima de la estufa para que se secara. Pensé: «Nuria, la dejas ahí un ratito para que se seque y apagas la estufa». Pero no, Nuria no apagó la estufa y se fue a dormir tranquilamente. Menos mal que estos días me estoy despertando muy temprano. Cuando fui a encender el ordenador esta mañana, olí un olor a quemado (¡olía a toalla quemada, jejeje!) y cuando destapé la toalla, ¡vi que la calefacción estaba toda derretida! Ahora no puedo ni apagarla, ni encenderla, ni ajustar la temperatura… pues eso…

Después de todo esto, el día parecía ir bien hasta que mi hija salió de su «coronacueva» y me invitó a entrar para hacer ejercicio. Me dio un poco de miedo… pensé: «¿Y si entro y no puedo volver a salir?» Pero, como soy valiente, entré. Su cueva estaba muy ordenada y limpia, debo admitirlo. Nos pusimos a hacer ejercicio, siguiendo sus indicaciones: tablas, aguantar, 50 sentadillas, piernas arriba, abajo, abdominales….

Bitmoji ImageNo podía más y quería parar, pero me daba miedo. De repente, ella dijo que iría a buscar pesas y salió de la cueva… y ahí pensé: «Ahora es mi oportunidad, Nuria, corre.» Justo cuando me levanté del suelo (¡uff, me costó mucho levantarme!), me dirigí hacia la puerta y la escuché: «No salgas, quédate ahí que te conozco.» Y allí estaba ella en la puerta, con pesas en las manos (fue como una escena de película de terror cuando el secuestrador te atrapa intentando escapar y tiene un cuchillo o una pistola en la mano… bueno, esta secuestradora tenía pesas).

Hoy toca celebrar el cumpleaños de una vecinamiga muy especial. Es médico y ha estado en la primera línea durante esta crisis de coronavirus. Es una mujer brillante, bondadosa, inteligente, generosa y sobre todo, una madre y amiga excepcional. ¡Feliz cumpleaños, amiga! Te quiero…

Reflexión del día… Después de mi fracaso culinario de ayer, me di cuenta de que, aunque no soy buena en la cocina, tuve el coraje por primera vez en mi vida de mostrarme tal como soy, sin miedos, sin vergüenza y sin importar lo que dirán los demás. Estoy muy orgullosa de mí misma, ya que superé un desafío y creo que hice reír a más de una persona. Y otra pequeña reflexión: me ha sorprendido la cantidad de personas que me envían mensajes de ánimo para que siga con el blog y los videos, pero las personas más cercanas a mí, a las que me gustaría que me leyeran, ni caso… jejeje, quizás ya están hartas de mí… En fin…

 

«La virtud nunca se arrepiente.»