Convivencia Coronavirus day 41

Convivencia Coronavirus DÍA 41 miércoles, 22 de abril 2020

Ay, chicos, cada mañana me despierto con más y más ilusión. Quiero agradecer a tod@s los que me llamaron o me enviaron un mensaje diciéndome lo mucho que les gustó la entrevista de ayer y lo bien que lo estoy haciendo. Aunque siempre lo he dicho y lo repito, hago todo esto porque realmente me apasiona y lo estoy pasando genial, y aunque nadie me lea o me vea, me da igual, pero cuando personas me llaman y me dicen que les alegré el día y me dan las gracias por ser como soy, no tiene precio. ¡Gracias, amig@s!

Hoy, una vez más, vamos por la cuarta entrevista de «Amigos con Talento». Esta vez estamos con Álvaro Tormos, mejor conocido como El Mago Álvaro. Nos divertimos mucho, y aquí os dejo la entrevista.

Deciros que, como siempre, hay cosas que suceden en el directo. No sé si os disteis cuenta (los que vieron la entrevista, el resto la podéis ver o… bueno, ya sabéis), pero de repente, mi hija empezó a tocar el cristal pidiendo mi ayuda para convertir un Word en PDF, o algo así. En dos ocasiones le dije que estaba en directo, pero seguía insistiendo. Al principio, me sorprendió que estuviera despierta a las 19:15. Me preocupé un poco y recé para que no entrara gritando. Pero ahora, pensándolo en frío, ojalá lo hubiera hecho, jajajaja.  Sara Mariner

También os cuento que justo al finalizar la entrevista de ayer con Sara Mariner, Ángela, mi profesora de ballet, me envió un mensaje pidiéndome que le enviara una coreografía y algún ejercicio de ballet a mi gusto para un vídeo que estaban preparando con todas las alumnas. Pensé: «Si no lo hago ya, no lo voy a hacer». Así que ahí fui yo, me vestí con mis mejores galas de clase de ballet, aprendí la mini coreografía, inventé un ejercicio e improvisé una coreografía. Le pedí a mi pobre hijo que me grabara porque necesitaba una grabación horizontal, y no había manera de hacerlo yo sola. Mi pobre hijo ya estaba desesperado porque hasta que logré ajustar el fondo que quería, realizar la coreografía al ritmo de la música y recibir el visto bueno, eran casi las 11 de la noche.

Mi hijo me dijo: «Mamá, ¿podemos cenar ahora? Tengo hambre». Jajaja, pobre, le dije: «Sí, claro, calienta todo, y ahora voy».

Tengo que decir que mientras editaba vídeos de la entrevista y del ballet, y terminaba de redactar el post para la crónica, el Gremlin (menos ofensivo) me preparó la cena con mucho amor. Para que no digáis… Y nada, el resultado fue el siguiente (no os riais demasiado). Cuando reciba el vídeo editado con todas las otras bailarinas, lo compartiré con vosotr@s también (me imagino que en ese vídeo solo saldré durante 3 segundos, como mucho, jajajaja).

Reflexión del día: Siempre he tenido una predisposición positiva, siempre he buscado lo bueno en todo, intento no dejar que las cosas me afecten. Con el tiempo, he aprendido a alejarme de esas personas que, aunque las acepto como son, no me aportan nada positivo, más bien todo lo contrario. Siempre intento tener una sonrisa, pensar en el presente, ser amable, educada y siempre, siempre muy agradecida. Pero soy humana, y hay algunos días o algunas pequeñas partes del día en las que «ME TOCAN LOS OVARIOS» (los pobres ovarios que ya les queda poco para finalizar su función, pero ahí siguen). Y aquí va mi reflexión… No hay necesidad de insultos directos o indirectos, creo que la aceptación y la comunicación son la clave del bienestar. Ahí lo dejo.

«Mira al espejo, mírate bien, ¿te gusta lo que ves?»