La sesión de fotos 40 años después

En mi último post, donde todo empezó, os contaba sobre mi primera sesión de fotos y cómo, ahora, 40 años después, vuelvo a tener la oportunidad de ponerme delante de una cámara con un fotógrafo profesional. Estaréis pensando: “Nuria, ¿40 años? ¿Pero qué coño has estado haciendo todo este tiempo y por qué has tardado tanto?”
Bueno, pues si sois seguidores de este blog y leéis todos mis posts, ya sabréis la respuesta. Y los que no… nada, a empezar a leer jajaaja que no tengo tiempo hoy de resumir mi vida, que da para mucho. La cosa es que he vivido mucho, he hecho muchas cosas, he aprendido un montón y no voy a lamentar lo que he podido hacer o no, ni si he perdido tiempo. La realidad es que aquí estoy, y la vida me ha dado otra oportunidad… o más bien yo misma me he dado una oportunidad. Los niños ya son mayores, mi madre está en otro mundo mejor, y yo ya estoy preparada para que vengan fuera los miedos y las inseguridades (bueno, sigo trabajando en ello, pero ahí estoy, no me agobiéis).
Tenía muchas ganas de hacerme unas fotos para mi book profesional como actriz y, como además me cambié el color de pelo (que no os creáis que me convence del todo y todavía no sé si volveré a mi rojo, pero por ahora es lo que hay), necesitaba hacerme las fotos ya. Estuve mirando varios fotógrafos y tuve muchas opciones, pero al final opté por Pablo, porque me gustan mucho sus fotografías. Llevábamos tiempo hablando, vive muy cerca de mi casa en Alicante y, por fin, hace unas semanas tuve la ocasión de ir y hacerme las dichosas fotos.
Tengo que decir que dudé mucho: que si debía esperar porque estaba muy gorda u “obesa”, como dice mi nueva báscula (regalo de mi chico, que aún no sé si es un regalo o una maldición), que si mi pelo no estaba bien… Pero gracias a Yoli, mi peluquera, amiga y confidente, y a Ritshu, una maquilladora fuera de serie, me dejaron guapísima para enfrentarme a la cámara.
Y allí fue Nuria, a ponerse en manos de Pablo. Tengo que decir que me hizo sentir súper cómoda y, aunque al principio me costó, creo que conseguimos unas fotos que, para ser una primera sesión después de 40 años —yo estando “obesa” según mi báscula, con poca confianza y sin verme del todo—, me dejan muy contenta con el resultado. Ahora el problema es decidir cuáles retocar un poco para poder compartirlas, y eso es lo que me está costando mucho más. Pablo eligió algunas que le gustaban a él y ya me las ha retocado, y ahora, entre mis amigas del alma Bea y Marilola, me ayudarán a retocar el resto que elijamos.
Estad atentos a mis redes para verlas todas. Recordad que las subiré en @nuricoco y @nuriapendas.
Ay… tengo muchísimo más que contaros. Voy a mil por hora, tengo tanto en la cabeza y tantas cosas que quiero hacer que me vuelvo loca yo sola. Quiero agradecer a todos y todas los que estáis ahí cada día, dándome confianza y haciendo que este nuevo sueño que tengo, poco a poco, se haga realidad. Yo, con tal de pasarlo bien y hacer lo que me gusta, es lo único que necesito; el resto es secundario.
Os recuerdo: necesitáis hacer lo que os gusta, vuestras pasiones, y no dejar que nadie os pare. Sois libres para hacer lo que queráis y, por favor, no esperéis 40 años como yo… que joder.






Lynn Hernandez
I love you and you look great
nuricoco
thank youuou