Convivencia Coronavirus day 67

Convivencia Coronavirus DÍA 67 lunes, 18 de mayo de 2020

Pues nada, la Fase 1 ha comenzado hoy y no sé si quiero continuar en esta fase… Empezamos mal, esta fase y yo… Primero, me desperté con mucho sueño, teletrabajé, menos mal que todo fue bien. Luego, iba a llevar a la pequeña Gremlin a la peluquería para que se cortara su pelo de Rapunzel, y allá fuimos las dos con nuestras mascarillas, vaqueros y sudaderas conjuntadas (parecíamos hermanas, jajajajaja, ya, ya… no lo digáis).

Bitmoji ImageEn fin, cuando voy a arrancar el coche, va a ser que no. Llevaba ya meses en los que al arrancar le costaba, y ahora el pobrecito (está viejecito como yo) de estar tanto tiempo tranquilito no ha podido arrancar… así que nada, andando fuimos a la peluquería. Por lo menos me muevo, lo sé, lo sé… Paramos en Mercadona y nos emocionamos comprando cosas inconscientemente, sin pensar que teníamos que volver andando. No hice ni fotos ni vídeos porque no podíamos con las bolsas. En mitad de la calle nos empezamos a quitar todo por el calor… las mascarillas se nos cayeron al suelo y ya no sabíamos cuál era de quién, nos empezamos a pelear como siempre hacemos, jajajaja, fue un espectáculo: sudadas, sedientas y hambrientas.

Por fin llegamos a casa y la compra que había hecho por internet había llegado, y mi hijo la dejó tal cual, todas las bolsas por el suelo. Yo empecé a regañar, la pequeña Gremlin empezó a gritar y a limpiar todo como una loca, mi pobre madre nos miraba a los tres como si estuviéramos locos. Mi hija gritando: «¡YAYA, ¡NO TE ACERQUES A LAS BOLSAS, ESTÁN CONTAMINADAS!» Mi hijo: «Tengo hambre, ¿habéis comprado cosas ricas?» Y yo pensando: «Nuria, mantén la calma, respira», cuando escuché cataplufff (que no sé cómo describir, coño). Resulta que la orquídea, que al parecer estaba en una maceta de cristal (¡WTF!), se había caído debido al viento y todo se había hecho caplut (¿suena mejor?). Así que me tocó limpiar los cristales, y mientras lo hacía, pensé: «Nuria, ten cuidado, no te cortes…» No pasaron ni tres segundos y me corté un dedo que estuvo sangrando durante media hora…

Y así comenzó mi Fase 1… Pero lo mejor del día son las entrevistas, y hoy empezamos con la edición Saludable de «Amigos con Talento» junto a mi vecinamiga Cristina de Verum Natura.

Mi mascarilla de yogur y avena fue un éxito (bueno, no, Cristina no pensó que fuera una buena idea, aunque ecológica sí lo era, jajajaja). Entre que a mitad de la entrevista me picaba la cara que te cagas y algunos copos de avena habían entrado en mis ojos, y Cristina no tenía ni idea de cómo hacer la entrevista desde su tienda abierta al público con gente entrando, jajajaja, lo pasé un poco mal… jejeje.

Pero lo mejor del día y para hacer las paces con la Fase 1, mi vecinamiga y yo fuimos a dar nuestro paseo nocturno. Solo que hoy ya no había tantos deportistas, parece ser que todos esos, a los que me gustaría llamar «Coronadeportistas», cambiaron su deporte de running o ciclismo por «Drinky Drinky Cervecitas». Las terrazas del paseo estaban a tope, no, lo siguiente… En fin, después de nuestro paseo atlético, que fue más corto de lo normal (menos mal), decidimos ir a nuestro mexicano favorito y celebrar la Fase 1 con 2 bueno, 4 Coronitas… «Coronafase»…

Mi vecinamiga tan prudente me hizo mantener la mascarilla en todo momento y desinfectar mis manos y todo lo que me rodeaba mil veces (recordáis el corte que os dije que me hice en el dedo recogiendo los cristales, pues el p*** desinfectante escocía que te cagas… y la dije: «¿No sería mejor pedirnos unos tequilas? Seguro que tienen más alcohol que tu desinfectante, y lo pasaríamos mejor», jajajaja). Y después de toda su desinfección, cuando por fin brindamos y empezamos a beber, yo estaba toda satisfecha y alegre, pero miré su cara y estaba descompuesta… y le dije: «¿Qué pasa, está mala la Coronita?» Y ella dijo: «No, es que se me olvidó limpiar la boquilla de la cerveza».

Reflexión del día: Si te puedes reír de ti mismo, si puedes vivir cada instante tal y como es, sin pensar, si puedes sonreír ante las desgracias, si aceptas todo lo que te rodea con amor, llegará un momento en el que todo será tal y como debe ser, ni bueno ni malo, simplemente lo que hay.

«Acepto lo que hay con una sonrisa enorme.»