Convivencia Coronavirus day 11

Convivencia Coronavirus DÍA 11 lunes, 23 de marzo 2020

Oh Happy Day.. Hoy solo he recibido buenas noticias (con una gran dosis de ironía, pero en este libro está prohibido hablar de cosas negativas), así que… on we goooooo……

 

Sigo un poco agobiada con tantas cosas por hacer, «so much to do, so little time» (mucho por hacer, tan poco tiempo). Los días vuelan y no tengo ni un segundo libre. Antes de que se me olvide, necesito recomendar las clases de yoga de mi querida profesora Kariyogui. Acaba de lanzar su canal de You Tube y ya tiene varios vídeos que os encantarán.

 

Y lo prometido es deuda, grabamos el «coronahaircut» que mi hija le hizo a mi hijo. Esto sucedió a la 1 de la mañana (por supuesto, yo grabando). Ellos estaban cada uno con sus móviles en videoconferencias con no sé cuántos adolescentes. Tuve que acelerar el vídeo y eliminar el sonido, ya que lo único que se escuchaba era «O*** P*», «J*** tío», «Dibuja una p***», «Ay, con lo guapo que eres, so C****». Pensé que sería mejor poner una musiquita divertida.

Sigo en mi mundo, pero mis días están llenos de poco glamour, mucha actividad, incertidumbre y mucho día de la marmota. Despierto, medito, desayuno, trabajo, cocino, limpio, pongo lavadoras, hago cursos online, visito museos virtuales, asisto a conferencias, tengo reuniones, llamadas de ayuda, escribo en el puto blog (jajaja, en serio, me encanta esto, os los prometo), hago ejercicio, hablo con las vecinas, aplaudo por la ventana (que digo yo, me emociona mucho escuchar los aplausos; mi madre sigue esperando a menos diez… pero al final nos vamos a morir de neumonía por abrir la ventana con el frío, no por el coronavirus), preparo la cena, sigo limpiando, termino de redactar en el blog, me engancho a una serie que no me deja dormir en toda la noche, duermo, sueño y repito.

 

Reflexión del día… Esto es como cuando dicen: «Si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para oírlo, ¿hace algún sonido?» Para mí es más bien: «Si no me depilo, ¿podré hacerme trenzas en el…?» (sí, hay… donde estáis pensando).

 

La rutina se convierte en mi mejor aliado